LA CARA OCULTA DE LA PIEDRA BRUTA

piedraDecimos que el trabajo del Masón es desbastar la piedra bruta buscando transformarla en la perfección de la piedra cúbica, para ello usamos unas herramientas con significado simbólico que cada grado nos va otorgando, cada una de las cuales encierra una cualidad que consideramos innata en el ser humano, pero que en muchas ocasiones no sabemos que la tenemos o sabiéndolo, no sabemos utilizarlas correctamente.

Véase así, el ejemplo del mazo simbolizando “la fuerza” y el cincel simbolizando “la inteligencia”, donde el uno sin el otro son herramientas totalmente inútiles, a la hora de hacer el trabajo masónico de desbastar esa piedra bruta y transformarla en cúbica, ya que obviamente sÍ podemos desbastar una piedra bruta a mazazos, pero lo único que conseguiremos serán más piedras brutas de menor tamaño, con lo cual no estaremos realizando un trabajo masónico propiamente dicho.conducta-masonica

El centrarnos en una herramienta concreta y no en el conjunto de las mismas, sería como centrarnos en una sola de las caras de la piedra, con lo cual tampoco obtendríamos la piedra perfectamente cúbica.

Al igual que la piedra tiene varias caras, el ser humano tiene varios aspectos o caras a trabajar; el control de sus pasiones, la empatía con sus congéneres, su relación con el ser supremo, etc. todas éstas caras de la misma piedra que hay que ir trabajando al mismo tiempo, ya que si controlamos nuestras pasiones, pero por el contrario no trabajamos nuestra relaciones interpersonales y nuestro sentido de la empatía hacia el resto del catedraltoledogénero humano, seremos unos perfectos caballeros para conversar, no obstante quizás no se pueda contar con nosotros en un momento de desgracia, lo que nos convertiría en unos tertulianos correctos y dignos de la mejor de las conferencias, pero la ausencia de empatía por los demás no nos permitiría escucharles y mucho menos ayudarles en un momento de necesidad. Si en cambio trabajamos con esmero la empatía con los demás y dejamos de lado el control sobre nuestras pasiones, seremos unos maravillosos y voluntariosos maridos, vecinos o amigos, no obstante diremos en cualquier circunstancia lo primero que se nos venga a la mente sin control de ningún tipo y en nuestro ánimo de ayudar, estaremos, en la mayor parte de los casos, asestando una puñalada mortal y terminando de rematar a quien nos esté demandando ayuda. Vemos, entonces, que al igual que ocurre con el mazo y el cincel, el “control sobre nuestras pasiones” y la “empatía por los demás”, son aspectos de nuestra condición humana que no pueden ir separados, pues uno sin el otro no nos convierte en mejores personas.

vitriol-emblem-_artCon respecto al otro elemento citado, más que intencionadamente, en esta plancha, la relación con el ser eterno, el altísimo, el principio creador, etc. cada uno como lo conciba, no me estoy refiriendo a nada más que a nuestra espiritualidad, al equilibrio del aspecto físico o terrenal con el cósmico o espiritual; el encontrarnos en perfecta armonía interior es la base para poder trabajar correctamente el resto de las caras de nuestra piedra, esa perfecta armonía personal de nosotros con nosotros mismos es la primera cara, de nuestra piedra, que tenemos que trabajar, para poder acompasar correctamente el trabajo de las demás y conseguir acercarnos a la forma cúbica que todos los masones queremos alcanzar.
Con lo cual, paradójicamente y al contrario que los masones operativos, la cara en la que hemos de dar los primeros golpes de mazo y cincel es la única que no puede verse a simple vista en la piedra bruta, ya que es la que está en el interior de la misma; y así se nos hace saber en la ceremonia de iniciación, incluso antes de entrar en el templo, ya que una de las primeras cosas que podemos ver en la cámara de reflexión, paso previo a la entrada en el templo, es el acrónimo V.I.T.R.I.O.L. que según el escritor francés Bernard Weber significa “Visita Interiora Terrae, Rectificandoque, Invenies Occultum Lapidem” y este mismo lo traduce como “Visita el interior de la Tierra y Rectificándote (a ti mismo, trabajando sobre ti mismo) encontrarás la piedra escondida”.

De toda esta disertación se desprende que el trabajo del Masón ha de ser siempre desde dentro hacia fuera, desde dentro de la cara escondida de la piedra bruta hacia las visibles; desde el interior de uno mismo hacia los demás; desde el interior de la orden a la sociedad. Como conclusión y para vuestra reflexión personal, dejo la siguiente reflexión:

“Cada criatura, al nacer, nos trae el mensaje de que Dios todavía no pierde la esperanza en los hombres”.

Rabindranath Tagore.

Autor: Manuel Souto – (M. M.)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s